5 marzo, 2010
Te digo adios…
Estando conmigo tu y yo seremos por siempre invencibles. Durante el resto de los días seremos mas que solo personas queriendo conquistar el mundo, seremos mas que mortales queriendo alcanzar el cielo, seremos mucho mas. Caminaremos y reiremos de todo lo que pase porque así, la vida se disfrutará mas, así no habrá nada que nos pueda lastimar. Seremos tu y yo contra toda tristeza que se presente.
Sin embargo, te vas y me dejas sin nada, sin esperanzas.
Es duro aceptar un adiós. Sabemos desde que entramos a una edad donde pensamos por nuestra propia cuenta, que algún día tendremos que dejar este mundo y todo lo que tenemos en el. Sabemos que en el transcurso de nuestra vida habrá muchas despedidas, algunas definitivas o algunas temporales. Es, creo yo, que en base a las despedidas, que me he dado cuenta de cuanto quieres a alguien. No quiero decir que no me de cuenta de eso antes de despedirme, pero vamos, cuando tienes que comer no te preocupas, el problema esta cuando no hay nada. Así pasa con las despedidas, y el hombre se enfrenta a ellas tal vez todos los días.
Al despedirse de alguien es mas allá de un “adiós” o de una distanciamiento, es dejar que esa persona se lleve de ti algo mas que alguna recuerdo tuyo. Esa persona se llevara de ti un pedacito de tu corazón acompañado de recuerdos compartidos. El despedirse es la ultima forma de amar alguien. Serán tu y esa persona mostrándose cariño por ultima vez, tal vez.
Una despedida es difícil, pero mas enriquecedora que muchas de las cosas terrenales.
Cuando llega el momento de una despedida siempre habrá mínimo un corazón partido, un suspiro que espero salir, palabras que nunca expresaran nada pero que dirán mucho, habrá lagrimas y sonrisas, habrá amor, habrá perdón, estarán dos corazón latiendo al máximo.
En una despedida habrá dos personas que se extrañaran por el resto de sus días, habrá recuerdos que nunca morirán. Estaremos tu y yo.
24 enero, 2010
Ha llegado la hora
He tratado de narrar varias veces el proceso por el cual los jovenes pasamos al tener un regreso hacia la vida cotidiana, osea, el regreso a clases.
Podran decir: “hay no mames we… ya estas grande”, y si lo estoy, pero el regresar al Tec Laguna, en mi caso, es mas alla de irme y sentarme en los salones a tomar apuntes o quedarme dormido o, en su defecto, aprender. Es algo asi como llegar a casa despues de un largo viaje, es reecontrarte con la otra familia, tu otra vida, es volver a la rutina en algunos casos y/o con algunos cambios. La mayoria de los que a partir del lunes regresamos a clases, y en especifico al tec, estaremos de acuerdo que sabemos que regresar es mas alla que clases, cuadernos, maestros, sabemos que son desveladas, ojeras, echarte la vaca para ir a la “terapia” o “peregrinar” o en su defecto para comer o hacer mas tarea. Sabemos bien que al regresar tendremos menos tiempo para el novio(a), para ese amigo con el que pasamos estas vacaciones platicando y saliendo… sabemos que nuestra vida social se acaba.
No exageré al escribir todo lo anterior, hasta creo haberme quedado corto en algunas cosas, porque aunque usted no lo crea, asi es la vida de nosotros, somos algo masoquistas la verdad.
El regresar para mi al tec será algo mas que todo lo antes descrito. Este año, o quizá este semestre será el ultimo en que algunos de mis compañeros, mis amigos, mis hermanos, tomen clases con algunos de nosotros. Este semestre, para ellos, será su ultimo semestre con clases ya que el otro tomaran la residencia y casi (por no decir que ya no) no los veremos por el tec, en la banca donde nos sentamos a esperar la hora siguiente, allí donde comimos y reímos entre todos, ahí donde pasamos de simples conocidos a ser parte de una familia, pasamos a ser hermanos.
Aparte de todo eso, que la verdad algo de nostalgia me provoca debido al tiempo que hemos pasado juntos, también me siento feliz al ver que ellos alcanzaron la meta, y que nosotros para allá vamos.
Ahora, también he de decir que aquí vamos de nuevo, ya que mas allá de toda la friega que nos espera y las posibles despedidas de algunos miembros de la banda, también sabemos que aún habrá momentos para recordar. Sabemos que nos las ingeniaremos para buscar tiempo y poder descansar entre tanta friega. Tendremos tiempo para seguir jugando futbol y mejorar nuestras habiliadades, habrá tiempo (como si alguien lo dudará) para echar cotorreo y carrilla para todos, habrá tiempo para fiestas, salidas a bares, discos, para discadas, para pelearnos y después reírnos de ello, habrá tiempo.
En base a todo esto, solo me queda desear para todos los que ya regresamos a clases, que espero y sea el semestre y el año de lo mejor para ustedes. Espero tengan de todo, que disfruten y aprendan de todo lo que les pase. Espero seguirlos viendo por un tiempo y seguir sonriendo con ustedes.