22 diciembre, 2009
Otro triste cuento de navidad
Ayer platicando con un niño no mayor de 7 años, le pregunte que si ya estaba listo para la época navideña, el con alegría en sus ojos me contesto de manera eufórica que si, que estaba listo para abrir los regalos que Santa le traería. Yo, le pregunte que cual juguete había pedido, y el me dijo:” juguete??, naaa, le pedí un Ipod de 16 Gb!! así bien chido”.
Al escuchar al niño decir eso no pude dejar de sentirme confundido.
Yo se que los tiempos cambian y todo en este mundo esta globalizado y bla bla bla, pero no fue hace mucho tiempo cuando yo para navidad me conformaba con un ring de lucha libre de esos de madera y mis muñecos del santo de cera, o que tal aquella cajota donde venían no recuerdo cuantos, tal vez 50 o mas, carritos de diferentes colores que para mi eran lo máximo, me pasaba días y días moviendo uno a uno por toda la casa; o que tal de aquel simple balón, con eso bastaba, con eso me bastaba.
Cada vez que esta época del año se aproxima lo primero que hace la gente es quejarse del frio, que si el dinero, que si la gente en el centro, etc. Cuando a mi se me pregunta cual temporada del año me gusta solo respondo que el invierno. Y es que mas allá de la navidad, las posadas, peregrinaciones y toda la gama de artículos que se promocionan en esta época del año, mas allá de eso, a mí me gusta el frio, los meses, la gente, pero mas me gusta por mis recuerdos y mis experiencias.
Para mi estas fechas llegan siempre con recuerdos de muchas cosas, que por alguna extraña razón que un desconozco, siempre me han pasado en este mes sobre todo. Desde aquellas épocas donde mi abuela hacia tortillas de harina para toda la familia y mis primos nos juntábamos para jugar todo el día con nuestros juguetes, aquellos verdaderos juguetes. O que tal donde me di cuenta que el amor de mi vida siempre había estado conmigo y decidí luchar por el para después al año entrante perderlo para siempre ante una fría noche de invierno. Quien me diría que hace unos años serian los últimos entre mi abuelo y yo, quien diría que el seria tal vez el primero en estar conmigo en una borrachera, quien diría que un día de aquellos lo dejaría de ver.
Así podría pasarme días y días recordando juguetes, despedidas, reencuentros, amores, desamores, lágrimas, abrazos, posadas, sonrisas y un sinfín de situaciones que me pasan a mí.
No cabe duda que para mi no hay mejor fecha para ser feliz, a pesar de lo que pase, que el invierno. Puedo recordar y pasar por muchas cosas buenas o malas y se que eso que me pase en este momento servirá para ser mejor humano el año entrante.
Se que de nada servirá que desgaje mi corazón para hacer entender a una sociedad que se pierde día a día, se que el niño del cual hable al principio solo se reirá de mi, en fin.
Solo añorare mis figuritas del santo, mis carritos de mil colores, mis épocas pasadas.
!!Feliz navidad a todos!!